
Estoy adherido al código deontológico de ASESCO y de la ICF, y a nivel particular para mí, ser coach no es una profesión, sino un estilo y forma de vida. No se deja de ser coach cuando no se ejerce.
Implica tener la conciencia de saber que todas, y resalto todas las personas tienen el potencial de crecer y evolucionar, y de tener las vidas que desean de verdad, y alcanzar sus sueños.
Por eso y para alcanzar esas metas, considero indispensable:
Como coaches, debemos facilitar el proceso para que afloren, sin caer en la tentación de dar nuestro consejo y solución, pues eso sería imponer nuestro mapa del mundo al otro. Coaching no es ayuda, es facilitación y apoyo
El coaching implica para mí:
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